martes, 18 de octubre de 2016

Sobre el TODO y la LIBERTAD



El mundo es todo tuyo. Podés tener todo lo que quieras. Andá por todo. Ni por todo el oro del mundo. Te amo hasta el infinito. Nada es imposible. Todo lo que soñás podes tenerlo. Lo que es de todos no es de nadie.

Todo. Nada. Infinito. Cero. No es mucho? No es poco? Mi cabeza Se marea. No sé si quiero todo. Quiero algo, quiero cosas, pero no todas las cosas. No sólo porque sería imposible, sino porque TODO es mucho, realmente mucho.

Cómo saber lo que uno desea si la oferta es infinita? Inclusive, si la oferta fuera finita, acotada, chiquita, es lo que realmente deseamos? Todo (todo, todo?) me lleva a ratificar una vieja idea, hay que volver al centro de uno, hay que escucharse, hay que, hay que, hay que. Cuántos sentimientos para tan poca capacidad de volcarlos en las palabras que conozco, en os caracteres que se inventaron. Y esto sucede cuando no sé que quiero decir, pero quiero, al menos mencionarlo.

La palabra LIBERTAD resonó en mi terapia semanal, me asustó. La libertad, la verdadera libertad, es infinita. Es abismal y esa infinitud e inmensidad me aterran. Desde chica sentía que si me daban la libertad para hacer TODO lo que quería prefería quedarme en una baldosa, pero si me daban dos baldosas, yo iba a buscar la forma de disfrutarlas y en algún momento atravesarlas para poder salir a experimentar el mundo, no sé si todo el mundo, pero lo que había más allá de lo que se me había dado. Me meto en otra palabra vieja y conocida por mi: TRANSGRESIÓN, pero ya tendré tiempo para hablar de eso.

De qué consta la libertad? De hacer todo lo que quiero o de poner límites para disfrutarla? Por qué confundo libertad con totalidad. Libertad con hacer de todo. Si dentro de ese todo hay cosas que disfruto y otras de las que no, conocer el límite hace que llegue hasta cierto lugar? ¿Acaso creo que los limites: limitan o delimitan? Me da tranquilidad saber que es una cuestión semántica, y al darle el significado correcto (o el que yo considero correcto) a cada palabra, cambia todo. Otra vez. Cambia todo o cambia aquello que preciso que cambie?


No hay comentarios:

Publicar un comentario